de Carles Reig

 

Cúpula Venus, del 7 de març a abril de 1979

 
 

DIRECCIÓ i MUNTATGE: Santiago Sans MÚSICA i EFECTES: Joan Vives
COORDINACIÓ i PRODUCCIÓ: Alfred Luchetti COREOGRAFIA i DANSA: Neus López-Llauder
SASTRE: Carme Rodríguez AJUDANT: Toni Langa
ESCENOGRAFIA, VESTUARI i MÀSCARES: Marcelo Grande
INTÈRPRETS: [Col·lectiu Ignasi Iglésias] Lourdes Barba, Lluïsa Bertran, Ricard Borràs, Jordi Bosch, Esther Farré, Maria Jesús Lleonart, Alfred Lucchetti, Just Martínez, Marta Molins, Àgata Muragues, Mingo Ràfols, Boris Ruiz, Josep Sais, Arnau Vilardebó
 

"Hoy se estrena, en la Cúpula Venus, la obra de Carles Reig 'Travessa deserts'. Clasificada S. Tras un largo peregrinar por las censuras de este país, puede ver, por fin, la luz. «Es una obra que se puede definir como de rizoteatro --nos ha dicho su autor «que explica en una sucesión de escenas toda la reivindicación femenina». ¿De qué idea partes para hablar de la mujer?. "De su sometimiento como clase. La mujer es una clase que está oprimida. Pienso que en la medida que se consiga ayudará a las demás oprimidas. Pero para esto es preciso un largo caminar; de ahí, el título travessa desert. Significa que hay que hacer una larga travesía antes de conseguir la liberación». La obra tiene sesenta y cuatro personajes que están interpretados por trece actores, seis mujeres y siete hombres. Bajo la dirección de Santi Sans actuarán, el Joglar Arnau Vilardebó, Lluïsa Beltrán, Alfred Lucchetti, Lurdes Barba, Agata Moragues, María Jesus Lleonart, Just Martínez, Boris Ruiz, Ricard Borrás, Jordi Bosch, Josep Sais, Domènech Rafols i Ricard Borrás". [El Periódico - 02/03/79]

"Sugerencia: No vaya a la Cúpula Venus, de momento, ¡claro! a marcarse una de Travessa-Deserts, obra que por problemas de montaje ha aplazado su estreno hasta el día 7". [El Periódico - 04/03/79]

 

CARLES REIG O LA LÒGICA DEL NAVEGANT SOLITARI: "De moment, cal dir que la bona feina d'uns actors i d'unes actrius, la força del grotesc dramàtic d'algunes situacions i diàlegs (...), el sarcasme d'una simbologia apolítica com l'escena final de la platja, ens fan creure en les possibilitats reals d'una visualització de les propostes més heterodoxes de Reig". [Joan-Anton Benach: L'Hora, març 1979]

 

ESTRENO DE «TRAVESSA-DESERTS»,  DE CARLES REIG [J. L. Corbert: La Vanguardia – 09/03/79]

Alrededor del estreno de «Travessa-deserts» de Carles Reig, se planteó una serie de problemas, debido a que la directiva del Centre Catòlic de Sant Andreu, sede del Teatre Nord de la Ciutat., se negó a que la obra que montaba una de las dos formaciones instaladas habitualmente ahí, el Col·lectiu Ignasi lglesias, fuera presentada en aquel local.
Según se informó entonces la causa de esa negativa era que se consideraba que el contenido de la obra estaba en contraposición con los planteamientos de una sociedad católica. Y aquello que se consideró como una acción de censura proteccionista, nos parece lo más lógico, después de haber asistido a parte de la representación de entreno en la nueva sala buscada para dar a conocer «Travessa-deserts», el cabaret «Cúpula de Venus» instalado en la parte final de las Ramblas.
Ya que este Travessa-deserts, del leridano Carles Reig, plantea su problemática social a través de un tratamiento totalmente demoledor de las convencionales fórmulas de convivencia, utilizando para ello los  términos y las frases más groseras que tuvo al alcance de la mano. Fórmulas y frases subrayadas por el tratamiento escénico que Santiago Sans ha dado a la obra, para la que no ahorre ningún tipo de expresión visual, aun cuando recurra todavía a una fórmula caricaturesca para evitar un exhibicionismo que está implícito en todo momento en el texto.
Esta extremosidad que entra de lleno en el campo de lo escatológico, y la evidente incomodidad que supone la adaptación de un local pensado para cabaret hasta convertirlo en teatro a la italiana junto a otras circunstancias negativas, entre las que cabe destacar por encima de todo la extensión de un texto que tiene algunos momentos realmente brillantes de construcción, de fuerza dramática y de dibujo de personajes, pero que a la fuerza tiene que caer en lo reiterativo, hicieron que el comentarista considerara por encima de sus propias fuerzas el seguir sufriendo el desarrollo de acción, cuya segunda parte no añadía, libro en mano, más que otra serie de consecuencias directas de esa dinamitación de las fórmulas sociales accidentales, a través de una serie de nuevos ataques a la moral convencional, tal vez hipócrita pero con un tono de buen poste, que tiene todavía el medio en que vivirnos, y que evidentemente no contempla, ni reverencia, Carles Reig y su «Travessa-deserts».
El condicionado público que asistió el estreno aceptó como buena la representación, aunque no demostró excesivo entusiasmo por la labor de los integrantes de ese TNC, una labor por otra parte esforzada y difícil, y a la que puso orden, concierto y desmadre Santiago Sans. Cuya intención evidente era provocar asco y náusea en el público asistente, y a fe que lo consiguió con plenitud.

 

EL TRAVESSA-DESERTS [Gonzalo Pérez de Olaguer: El Periódico, 10/03/79]

El texto de Caries Reig, ahora estrenado -no fue posible durante la censura oficial- tiene un evidente carácter feminista y, en algunos pasajes, claramente antimachista. Sin embargo, al menos tal y como está verticalizado, aparece fuertemente desequilibrado con zonas de total insulsez que perjudican la globalidad del producto.
El montaje clarifica tres partes de la propuesta. Una primera en la que se indica cómo desde tiempos ancestrales la situación de la mujer era ya represiva; una segunda que presenta momentos de la concienzación; y una tercera que parece querer proponer algunas soluciones al tema. Reig utiliza un lenguaje realista que el montaje de Sans dobla en ocasiones llevándolo por terrenos de lo guiñolesco. El discurso del autor carece, en consecuencia y a mi juicio, de una línea definida.
Evidentemente Travessa-deserts se concreta como un texto denunciador de una larga y penosa realidad y estaría en la línea de los diversos productos tendentes a concienciar. 
Pero desde el punto de vista dramático, de construcción dramática, la obra deja bastante que desear y parece pedir a gritos una profunda revisión. El problema pasa porque su larga duración no supone un beneficio sino una rémora cara a los resultados finales: el discurso se hace reiterativo, las ideas se alargan en su exposición y el espectador tiene fuertes opciones para entrar en momentos de desconexión con la propuesta.
De alguna manera un correcto trabajo actoral del Col.lectiu «Ignasi Iglesias», ofrece cierta alegría escénica (sobre todo en algunas escenas), y la buena utilización de las máscaras son factores que juegan a favor de este espectáculo.

 

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